1. Espacio y ubicación
El robot suele ubicarse en la rebotica o en una zona trasera, conectado con el mostrador mediante transportadores o salidas directas. Hay modelos compactos y modelos de gran capacidad; la elección depende del número de referencias, del volumen diario de dispensación y del espacio disponible.
2. Carga del forjado
Un robot cargado de producto pesa bastante. Hay que comprobar que el forjado lo soporta y, si no, prever refuerzos. En locales de edificios antiguos es un punto especialmente importante.
3. Acceso para la entrada del equipo
El robot llega en módulos, pero hay que medir puertas, pasillos y posibles obstáculos desde la calle hasta su ubicación final.
4. Instalación eléctrica, datos y climatización
Necesita alimentación eléctrica dedicada, conexión de red con el programa de gestión y, en muchos casos, control de temperatura en la zona donde se instala.
5. Obra previa y mobiliario
Suelo nivelado, cerramientos, techos y la adaptación del mostrador para las salidas. Lo más eficiente es planificar el robot junto con la renovación del mobiliario y la iluminación, en una sola obra.
6. Integración y formación
El robot se conecta con el programa de gestión de la farmacia. Antes de cerrar la propuesta comprobamos la compatibilidad y, tras la instalación, formamos al equipo.